18.11.09

Rufino Tamayo


Rufino fue un hombre mexicano del siglo XX, nació y vivió dentro de él, pero a diferencia de Rivera o Siqueiros su mirada a las cosas fue menos pasional. No comulgó con los ideales comunistas trotskistas o radicales de sus colegas contemporáneos.

Tuvo una visión socialista del hombre y su entorno, pero un socialismo de hoy, enmarcado dentro de una sociedad neoliberal.

Quizás esta postura hoy la podemos entender mejor, pero en esa época era vista como una manera pequeño burguesa de entender la vida, esto creó conflictos y desprecio de muchos de sus colegas; yo siempre considero que estas pequeñas rencillas entre artistas están mas ligadas a los terrenos de la envidia profesional que a otras cosas.



Una frase del pintor refleja ese sentir tan personal de entender la vida y a los hombres:

“Lo fundamental es que soy un hombre igual a los otros hombres, dotado igual que ellos, con las mismas aspiraciones y preocupaciones. Uno más entre los hombres de este mundo dividido por prejuicios y nacionalismos, pero unido por la participación común en una misma cultura, la cultura humana, cualesquiera que sean las formas locales e históricas que adopte”.

Tamayo es un artista mexicano, eso nadie lo discute. Tuvo la ventaja de siempre vender bien su Obra, la adquirieron Bancos, Empresarios y Galerías de todo el mundo. Tan bien la vendió que no sorprende que hoy este en el primer lugar de ventas de pintura latinoamericana con “El trovador”, vendida el 29 de mayo de 2008, durante una subasta en Christie´s, por 7.2 millones de dólares.



Todo esto no basta para aparecer en “Google”, al colocar su nombre en el buscador aparece el breve texto de Wikipedia, un enlace a su Museo y poco más. Entremezclando la información entre ingles y español, lo que más aparece es el record de ventas de sus cuadros pero muy poco del hombre y su “arte”.

Es increíble que se hable tan poco en español de un artista tan consagrado como Tamayo. Un ejemplo tragicómico de esto es el hallazgo, en el año 2004, de su Obra “Tres Personajes”. La encontró una neoyorkina tirada entre unos tarros de basura, se remató durante una subasta en Sotheby´s, 2007, sobre el millón de dólares.





Pintó sus recuerdos de niñez, como esas sandias que veía todos los días en el puesto de frutas que tenía su familia en el Mercado de la Merced de Ciudad de México.



Por su posición política vemos como trata la “bestialidad” humana desde un prisma más universal, enfrenta el tema desde la perspectiva de la segunda guerra mundial más que una mirada al México revolucionario. Vivió en Estados Unidos, en esa época, y se influenció por el expresionismo de los artistas europeos residentes.





Evolucionó al cubismo y al arte abstracto, llegando a crear un estilo particular que es difícil de catalogar. Dentro de este estilo personal creó la “Mixografía”, que es la impresión sobre papel de elementos que le agreguen textura y profundidad.







Vemos en estas cuatro Obras anteriores, como las imágenes de las personas van evolucionando, a través de los años, hasta llegar al “Ser” mismo, representado, o resumido, en sólo el “Color”. Colores como el azul, rojo, rosado, verde o el blanco Tamayo, son su sello.





1 comentario:

Mari Clara dijo...

Hola !!!!
Me alegra haber tenido el tiempo de visitar tu blog... como dios manda y haber descubierto a este artista.
Fue un placer caminar por estos lares.
Que tengas un lindo día.