1.7.10

ES MUNDO FANTASTICO DE Delphine Cossais


sus
terrminales da a su pintura, su retrato versión femenina.
Pintor, pero sobre todo un colorista, es una química real de que se irradia desde sus pinturas sobre tela o madera. Pintor, pero sobre todo es un colorista, una química Verdadera que irradia de sus pinturas sobre madera o tela.
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Sus modelos son sus hijas, sus amigos, sus vecinos, a ella le gusta su puesta en escena y las adornan con los patrones de la ropa de colores vivos y brillantes o sutiles. Sus modelos eran sus hijas, sus amigos, su vecino, que trenzar Si Una Escena poner y para adornar la ropa Riqueza en Los Motivos, colorido o sutil Toneladas.


Los ojos son de gran intensidad y momentos captados siempre llena de ternura irresistible, momentos de ensueño y poético, a veces con un aroma de la sensualidad. El refiere son de gran intensidad y recuerdos incautados siempre marcados por una ternura irresistible, soñadores y recuerdos poéticos con perfume de las veces, la sensualidad Naciones, Unidas.
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Se inspira en el mundo del estilo ultra femenino, sino también en el de la infancia, de la inocencia. Se basa en la inspiración Hijo universo de estilo ultra femenino, sino también en el de la infancia, la inocencia.
El mundo fantástico de Delphine Cossais es único y muy personal, y también entre el artista y sus cuadros el parecido es notable.''El mundo imaginario de Delphine Cossais es muy personal y Unica y de la población entre el artista y sus cuadros en huelga Parecido al este.''


• primaverizo yaces,
• deleital y ternúrico,
• y nadie es como tú, cervatillo matutinal,
• silvestrecido y leve.
• aparentas dormir
• y una sonrisa esplende tus pupilas;
• quedo sin mí.
• tú veranideces,
• cuando mis manos desdoblan su pobreza
• y tocan tus cabellos dóciles, como el agua
• y me tiendo a tu lado.
• desnudo te descubres; desnudo estoy allí;
• suspenso, trémulo,
• desamparado como la noche del misérrimo,
• ayuno y mórbido:
• qué puedo hacer, enceguecido y mudo,
• atado de estupor,
• maravillado?
• mantienes tu mirada fresca y feroz,
• sedienta de antemano;
• resplandeciendo en la devoradora oscuridad:
• tu sexo,
• húmedo, cálidamente eléctrico, madero victorioso,
• con el recuerdo herido todavía
• de la primera masturbación y el receloso orgasmo,
• y tus labios suntuosos
• temblando un hálito que ya no necesita
• el niño aquel que eras,
• y tu cuello miro que pulsa las cuerdas
• del corazón, no sé si el tuyo, el mío,
• y ninguna palabra pronunciamos,
• no hay gracia para mí.
• deja que diga no tu pecho núbil,
• duro lugar de la salud,
• marejada que nadie detendrá,
• retén su amor, su odio;
• tu modo de ser tú casi me lame,
• calor de perro, ojos de ganso, hermano de caballos;
• me viene encima tu sazón,
• la rotación novicia de tu ombligo,
• tu almíbar de estar hecho
• veloz, inmóvil, lento, prensil, inapresable;
• tiendo una mano: existes;
• tus muslos, golpe a golpe, se separan,
• se encuentran, se encajan, se unifican,
• se hace una brecha ardiente en el revuelo
• de la sábana;
• no hay piedad para mí.
• tus dientes caen, degüellan,
• rindo el sentido.
• tómame.
• deshónrate, sométeme, contrístate, obedéceme,
• enloquece, avergüenzate, desúnete, arrodíllate,
• miserable, amor mío, lagarto, imbécil, maravilla,
• precipítate, aúlla.
• de pronto, tú, el relámpago,
• abierto, florecido, restallante,
• arriba abajo, encima, ¿dónde?,
• hiendes la oscuridad
• y adentro
• llueves.
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PRIMERA CEREMONIA (del poemario Digo lo que amo, 1975)





















*Isabella