31.3.11

Unos cuerpos son como flores


Rindiendo homenaje a los Maestros ... Como un niño pequeño Julianna fue llamado a ser un pintor. Uno de sus mejores recuerdos fue el aroma fino de aceite de linaza que sus invitados cada noche a visitar el estudio de su abuela el arte. Al crecer, no el amante de los caballos jóvenes sólo levantó y rompió caballos Mustang, pero las usaron como modelos para su dibujo y la pintura.


Su pasión y talento la llevó a la prestigiosa y reconocida en todo el mundo Centro de Arte en Pasadena, California. Durante sus estudios en el Art Center, que disfrutaba en la elaboración de la figura y las clases de anatomía, así como el estudio de los Maestros. Ella fue a estudiar y obtener su maestría, su énfasis es el conocimiento continuo de la figura, así como las técnicas de la pintura histórica. Ella continúa a transmitir este amor a aquellos que buscan una manera de conectar con el brillo de los grandes maestros del pasado.




En cuanto terminó su graduación con honores, ella también se convirtió en un "Madonnara", un artista callejero rendimiento tradicional cuyos orígenes se remontan al siglo 15. Julianna normalmente va a crear un "14 por 14 'pies representación de una imagen icónica, como los destacados en la Capilla Sixtina de Miguel Ángel. Lograr el reconocimiento nacional e internacional, que ha viajado y "realizado" en Italia, Holanda, Turquía, India, España, Austria y otros países. Visitar estas piezas artísticas históricas del mundo ha permitido a Julianna de entender el medio cultural en el que vivían los Maestros y el estudio de sus obras directamente.




Unos cuerpos son como flores,
otros como puñales,
otros como cintas de agua;
pero todos, temprano o tarde,
serán quemaduras que en otro cuerpo se agranden,
convirtiendo por virtud del fuego a una piedra en un
hombre.

Pero el hombre se agita en todas direcciones,
sueña con libertades, compite con el viento,
hasta que un día la quemadura se borra,
volviendo a ser piedra en el camino de nadie.

Yo, que no soy piedra, sino camino
que cruzan al pasar los pies desnudos,
muero de amor por todos ellos;
les doy mi cuerpo para que lo pisen,
aunque les lleve a una ambición o a una nube,
sin que ninguno comprenda
que ambiciones o nubes
no valen un amor que se entrega.



Poemas de Luis Cernuda
















Pinturas: Julianna

*Isabella